En solitario, contra el reloj
Hasta el último aliento
Tres vidas y banderas cada vez más difíciles: primero eliges entre unas pocas, luego entre más y al final escribes el nombre. Cada fallo, y cada bandera sin responder a tiempo, te cuesta una vida.
Las primeras partidas del día pagan reales con tu marcador, cada una un poco menos que la anterior.